FRAGMENTOS DE ALGUNOS JUICIOS SOBRE LA ESCULTURA DE CASILLAS 1974-1999

El Lazarillo de Tormes y el Ciego. Agustín Casillas, buscando una imagen universal, se acerca a cierta abstrac-ción, no reñida con el parecido, ya que cuanto más verdadera es una obra, más *estilizada es. El escultor ha sabi-do no solo conseguir la belleza formal, sino ser capaz de transmitir al espectador la emoción que sintió, en el silencio mágico de su investigación creadora.

A. Mora Piris. El Adelanto

Inauguración de un bello monumento. Y así en la mañana del domingo, todos cuantos asistirnos a la inaugura-ción de la espléndida obra del escultor salmantino Agustín Casillas, gozamos de la agradable certeza de tener entre nosotros, la culminación de un deseo de toda la ciudad.

Carlos M. Lázaro. La Gaceta. Septiembre 74

Creo que el escultor Casillas, más salmantino que nunca, en carácter y en los amplios horizontes que acaricia, ha conseguido, llegar a esa meta deseada del artista, que siempre llevó dentro, la esencialidad de una obra, madura y lírica, ejemplo de un realismo permanente y universal. J. Ledesma Criado.

Catálogo Exp. Garci Grande. 74

Ante cada una de estas esculturas el espectador no permanece impasible y menos aún ajeno, se establece pron-to una corriente emocional entre el motivo y quien lo contempla.

Casanova. La Gaceta. Febrero 74

Esculturas de Agustín Casillas que ajustan el equilibrio de su elaboración temática al tratamiento de la materia en una síntesis donde la realidad se va vertiendo, donde el orden aumenta la diferencia de actitudes, el cristal medidor del espacio inerte.

M. Carmen de Celis. Batik. Barcelona. Junio 74

Casillas nos ofrece una obra definitiva en cuanto al módulo personal de este escultor, consciente de sí mismo, que trata la materia consiguiendo estadios llenos de gracia, de sugerencia y de lirismo, esto sobre todo, en esas figuras limpias, despojadas de los perfiles, testimonio idealizado de si mismas. (La mujer en la escultura).

Casanova. La Gaceta. Abril 78

Su sensibilidad le hace enfrentarse con el riesgo de lo anecdótico: La escultura con argumento: «El regreso del Padre» o los «Emigrantes» sobre todo este último grupo que está pidiendo su realización en formato monumen-tal, precisamente por su grandeza desesperada.

Emilio Salcedo. El Norte de Castilla. Diciembre 80

El bronce y el hormigón, también el alabastro, la piedra o el barro cocido, ensaya y alcanzan estremecimientos y texturas de escalofrío para sus esculturas que avanzan o nos esperan, que se alejan o se acercan, para cercarnos con sus volúmenes airosos, con sus escorzos en llama que pesan y a la vez milagrosamente vuelan.

A. Corral Castariedo. El Norte de Castilla. Diciembre 80

Es un expresionismo recio y veraz no exento de ternura, el que marca sus piezas más realistas y un peculiar «ideal» estilizante el que da vida a sus figuras femeninas. La corriente expresionista se hace sentir en la capta-ción de tipos humanos sencillos, como en rostros en los que el espacio es forma y vacío circundante de la misma forma, en la unidad rotunda del conjunto.

Rosa Martínez de Lahidalga. Tribuna Médica. Febrero 81

Toda la obra de Casillas plantea un problema de comunicación hombre a hombre, es el mismo artista quien se manifiesta a través de sus esculturas para entablar un diálogo con sus semejantes en un movimiento oscilante que desde su interior se transmite al exterior.

Machado. El Adelanto. Mayo 84

Agustín Casillas es también el escultor que saber interpretar, con reciedumbre y dulzura, con fuerte expresivi-dad y ternura, a esos anónimos y sentenciosos hombres de nuestro campo, curtidos por el sol, el aire y la lluvia, archivos de vivires y saberes.

Enrique de Sena. El Adelanto. Septiembre 85

Casillas escultor neofigurativo, en plenitud artística, nos muestra de nuevo su obra: gente nuestra, cabezas, retra-tos con acentos simbólicos, mujeres, etc. Una obra siempre identificable con su personalidad intrínseca, que habla por sí misma.

J. L. Jiménez Lago. Catálogo Exp. Inaugural Sala Picasso. Junio 87

Magníficamente dotado temperamentalmente, ha sabido desentrañar y recrearse con todos los secretos, impron-tas y calidades de la gran escultura de todos los tiempos. El bronce y la piedra quizás no sean todavía lo suficientemente duros para expresionar esos hombres que siem-bran y siegan. La materia apenas logra contener el ansia de inmortalidad que Casillas ha sabido infundir a estos modelos.

Miguel Ferrer: Catálogo Exp. Galería Castilla. Junio 88

Todo el trayecto seguido hasta hoy por el artista, y su indudable talla de gran escultor, están presentes en esta exposición, llena de los logros de un trabajo maduro que ha transitado por todos los caminos del arte.

El Punto de las Artes. Madrid. Junio 88

Son seres intrahistóricos, anónimos, anteriores a este tiempo presuroso de ciudades y máquinas, pertenecientes a otro tiempo antiguo, mágico, sosegado; son seres que con su trabajo —segar, sembrar, arar, tratar, pastorear— y con su vida han ido formando una cultura, una sensibilidad, un mundo casi ya perdido. Y el peligro es que se vea en estas figuras localismo, cuando muchas de ellas son arquetipos universales.

José Luis Puerto. Gran Vía. El Adelanto. Octubre 88

A través de un aliento generacional, el artista los transfiere a ese orden superior y permanente que implica la tarea de crear

Casanova. La Gaceta. Diciembre 88

...El humanismo que habrá de venir de mano de los artistas y escritores que, como Agustín Casillas, tienen el hombre en el centro de su quehacer y celebran con su creación, la maravilla del existir y habitar la tierra... José Luis Puerto.

El Adelanto. Diciembre 88

Sus personajes entrañables del pueblo y sus mujeres universales, simbólicas, con la fuerza y la expresividad de lo eterno, eso que no cambia, eso que permanece como la esencias que tan bien retrata en hormigón, bronce y barro cocido, Casillas.

Carmen Centeno. El Diario Palentino. Diciembre 89

Logrando imprimir a sus obras, a base de una profunda realización y estilización de la figura, ese sello personal y propio de este artista salmantino.

José A. Montero. La Gaceta. Noviembre 93

Sus pequeños formatos tienen la virtud de encerrar la mayor cantidad de escultura en la menor materia, hacien-do monumentos de varios centímetros, por su imprecisa ocupación del espacio en el que avanzan insaciables.

A. Mora Piris. El Adelanto. Diciembre 93

Hoy, este museo al aire libre se enriquece aún más, con la escultura de Agustín Casillas, que ha sabido plasmar en bronce la psicología del gran pronombre que fue Diego de Torres y Villarroel. Jesús Málaga. Alcalde de Salamanca

El Adelanto. Diciembre 93

Verdaderos retratos de psicología salmantina, sus emotivas esculturas -a veces de pequeño formato- nos mues-tran a un artista vigoroso y delicado al mismo tiempo, a un creador rotundo, sereno y sobrio, que de continuo• hace una interpretación profundamente humanística de los seres cotidianos y anónimos, logrando verdaderos arquetipos raciales de una realidad poética y entrañable hoy casi perdida.

J. Carlos Brasas. Catálogo Exp. Las Edades del Hombre. -Catedrales de Salamanca. 93-94

...Su mayor virtud sigue siendo la fidelidad consigo mismo, su reivindicación del arte por el arte y la belleza de unas formas, que se plasman en cada una de sus imágenes a cada golpe de cincel.

José F. Merino. El Adelanto. Marzo 95

Porque las gentes populares de Agustín Casillas «cantan» su canción. No ocultan como sienten, qué piensan y hasta lo que esperan. Eso solo lo puede lograr un verdadero escultor. Enrique de Sena. Café con gotas.

El Adelanto. Abril 95

Casillas hace una escultura sin moda, pero con estilo, de claro lenguaje y poético sentido. Sabe que la escultura ha de ser más un objeto pensado que un objeto visto. Que no hay que crear desde fuera, sino inventar desde den-tro, para que el espectador sepa distinguir entre lo que la obra muestra y lo que comunica.

A. Mora Piris. El Adelanto. Abril 95

Cualquier material es bueno para mostrar la sensibilidad de este escultor en los diversos temas que trata en sus obras.

El Diario de Ávila. Abril 95

El Alcalde charro, el sembrador, el hombre con su hijo, los emigrantes, el campesino, la gitana, el hombre solo, la mujer pensativa y otras figuras, reflejan un mundo visto por el autor, que permanece en el recuerdo y aún pue-den verse en algunos lugares de Castilla y León.

José M. de Vicente. Diario de Soria. Mayo 95